Los hijos bastardos del petróleo

Una amiga (a la que quiero más y más) me lleva a ver la vista de Manhattan desde Jersey City, nos emocionamos, cotorreamos, tomamos dos botellas de vino y nos la pasamos super suave. Al regresar grabo un mensaje en el celular como un recuerdo:


Él: Los hijos bastardos del petróleo, o sea los texanos que no caminan. Cuéntame más.

Ella: Los hijos bastardos del petróleo son áquellos, de todas las ciudades, no solamente Tejas, Texas es la capital de los hijos bastardos, pero todos, en total, son áquellos que van en su puto carro a comprar una bolsa de leche.

Él: Una bolsa???

Ella: Una botella, perrrdón, que se encuentra (en colombia se compra en bolsas) que se encuentra a dos putas cuadras y tienen que llevarrr su puto carrrrro a caminarrr dos putos cuadras porque no imporrrta cuánto contaminamos el ambiente, porque no podemos caminar dos cuadras, eh? No vivimos en la civilización primitiva.

Él: Te pasas.

Ella: Que meto lo que se me de la gana y esos son los hijos bastardos del petróleo, que ahora camina a ver una vista, como es que la has llamado?

Él: Es una vista reconocida al nivel mundial.

Ella: Y se queja por caminar menos de veinte minutos. Hi jo bas tar do del pe tró le o.

Él: Gracias.


(Y se acaba el mensaje.)

1 comentario:

pepe-vazquez.blogspot.com dijo...

ha ha ha (risa gringa, para no ser confundida con el jajaja que para ellos se lee como yayaya)
Como me gustaria ser esa amiga, haha me siento completamente tentado a decir lo mismo...

un abrazo fuerte,

Aunque tu y yo sabemos que no eres hijo bastardo, tu por lo menos sabes quien fue primero, y tu, fuiste antes que la gallina o el huevo...

Saludos a Clement(e)ina